Día 25 en La Haya
Ya ha llegado el mal tiempo, el tiempo holandés del que los nativos parece ser que se encuentran tan satisfechos. Y no está tan mal. "Quisir", es incómodo tardar más de lo normal en salir de casa, hasta que estás forrado y sin ningún orificio por el que pueda entrar el viento o la lluvia; es incómodo tener que luchar con un paraguas comprado a los chinos en Barcelona contra el viento y la lluvia holandeses; es incómodo tener que ponerse unas botas, para no llegar con los pies calados; es incómodo que a las 5 de la tarde sea de noche; todo es incómodo, pero qué c******, si estoy aquí, es con todas las consecuencias. Además, nunca he tenido ningún problema en aguantar el tiempo. En Inglaterra, sin ir más lejos, en mayo de 2000, hubo una semana en la que llovió dos veces: una de lunes a jueves, y otra de viernes a domingo.
Ahora mismo tenemos 5 ºC, con una sensación de frío de 3 ºC. Tengo que irme dentro de una hora de nuevo al Conservatorio (he estado esta mañana, con una clase colectiva y un ensayo con Jelger, pronunciado Yäl-jer) para una clase, y para cuando vuelva, la predicción internética me coloca caminando durante 20 minutos a una temperatura de 2 ºC y una sensación de frío de 0 ºC.
Ya ha llegado el mal tiempo, el tiempo holandés del que los nativos parece ser que se encuentran tan satisfechos. Y no está tan mal. "Quisir", es incómodo tardar más de lo normal en salir de casa, hasta que estás forrado y sin ningún orificio por el que pueda entrar el viento o la lluvia; es incómodo tener que luchar con un paraguas comprado a los chinos en Barcelona contra el viento y la lluvia holandeses; es incómodo tener que ponerse unas botas, para no llegar con los pies calados; es incómodo que a las 5 de la tarde sea de noche; todo es incómodo, pero qué c******, si estoy aquí, es con todas las consecuencias. Además, nunca he tenido ningún problema en aguantar el tiempo. En Inglaterra, sin ir más lejos, en mayo de 2000, hubo una semana en la que llovió dos veces: una de lunes a jueves, y otra de viernes a domingo.
Ahora mismo tenemos 5 ºC, con una sensación de frío de 3 ºC. Tengo que irme dentro de una hora de nuevo al Conservatorio (he estado esta mañana, con una clase colectiva y un ensayo con Jelger, pronunciado Yäl-jer) para una clase, y para cuando vuelva, la predicción internética me coloca caminando durante 20 minutos a una temperatura de 2 ºC y una sensación de frío de 0 ºC.


















