Día 46 en La Haya
Sí, sigo vivo, aunque no tengo mucho que escribir. Continúo con mi vida monacal, continúo sin que me solucionen algunas cosas en el Conservatorio. Y en eso estamos.
Se acercan fechas de visitas, y eso siempre anima. A ver si hago muchas fotitos...
Sólo dos detallitos que me han pasado hoy:
- Hemos tenido clase colectiva. Dejando aparte mi lamentable actuación (hoy sí... ¡Qué se le va a hacer!), ha sido divertido ver a una holandesita tocando nada más y nada menos que tres danzas populares españolas de Falla. Qué maña se daba la tía tocando la jota...
- Después me he ido al luthier, en busca de un arco barroco. La señora mayor anchota, de la que creo que he hablado en otra entrada, me ha atendido. Le he preguntado por el asunto, y me ha dicho que dudaba que le quedara ninguno, porque el que se dedicaba a hacerlos era su marido:
- Oh, I see, your husband retired.
-No. He´s dead.
-Uh... Sorry, I didn´t know that... (Mejor me callo).

