Día 46 en La Haya
Sí, sigo vivo, aunque no tengo mucho que escribir. Continúo con mi vida monacal, continúo sin que me solucionen algunas cosas en el Conservatorio. Y en eso estamos.
Se acercan fechas de visitas, y eso siempre anima. A ver si hago muchas fotitos...
Sólo dos detallitos que me han pasado hoy:
- Hemos tenido clase colectiva. Dejando aparte mi lamentable actuación (hoy sí... ¡Qué se le va a hacer!), ha sido divertido ver a una holandesita tocando nada más y nada menos que tres danzas populares españolas de Falla. Qué maña se daba la tía tocando la jota...
- Después me he ido al luthier, en busca de un arco barroco. La señora mayor anchota, de la que creo que he hablado en otra entrada, me ha atendido. Le he preguntado por el asunto, y me ha dicho que dudaba que le quedara ninguno, porque el que se dedicaba a hacerlos era su marido:
- Oh, I see, your husband retired.
-No. He´s dead.
-Uh... Sorry, I didn´t know that... (Mejor me callo).

3 comentarios:
Vamos, que si los fabricaba él y ha muerto, no le quedan ni le van a quedar nunca más no? jajaja
juer, búscate otro luthier!!! jeje
Besitos
¡Actualiza, leches!
Es del todo gratificante que alguien se sienta identificado con lo que escribes, pero cuando no es el caso, como ha ocurrido contigo alguna vez, -tu sabrás- lo primero es la educación en el empleo de las palabras con las que nos dirigimos a las personas; evidentemente, no todos somos eruditos, puede que tu sí, pero de lo que careces es de EDUCACION. Es mas, la calidad de un trabajo no sólo se valora por un "post", sino por toda un trabajo, bien reconocido, de ello da fe el número de visitas (si no interesara, o fuera propio de IGNORANTES no tendría la aceptación que tiene. TU MISMO, siempre hay pluralidad de opiniones, pero todas ellas basadas en que la crítica lo sea siempre desde el respeto. Te deseo que tus aspiraciones sean valoradas, eso sí, respetuosamente
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